Santo Domingo Norte.- El Hospital Materno Dr. Reynaldo Almánzar (HMRA), en coordinación con el Instituto Nacional de Administración Pública (INAP), impartió la capacitación sobre Inteligencia Emocional, dirigido a encargados y supervisores de diferentes áreas del centro de salud.
La facilitadora Karina Luna explicó que con el adiestramiento se busca que “el personal pueda reconocer cuáles son las emociones donde ellos son más vulnerables, para que a partir de solucionar los problemas puedan identificar qué les afecta y de esa manera mejorar, además de minimizar los estresores que causan dificultades para poder manejarse con los demás”.
El Hospital Materno Dr. Reynaldo Almánzar se esfuerza para que su personal se forme de manera constante y tenga las capacidades para brindar un buen servicio humanizado.
La capacitación, que se desarrolló durante tres días en la sede del Hospital Materno Dr. Reynaldo Almánzar, tuvo una duración de cuatro horas.
En un embarazo normal, el óvulo fecundado se implanta y se desarrolla dentro del útero. En la mayoría de los embarazos ectópicos, el óvulo anida en las trompas de Falopio. Por eso, los embarazos ectópicos también se conocen como “embarazos tubáricos”. El óvulo fecundado también se puede implantar en un ovario, el abdomen o el cuello del útero, de modo que estos embarazos también se pueden llamar embarazos cervicales o abdominales.
Ninguna de estas áreas dispone de suficiente espacio ni del tejido nutricional de que dispone el útero para que se pueda desarrollar un embarazo. Y, a medida que vaya creciendo el feto, acabará haciendo estallar al órgano que lo contiene. Esto puede provocar importantes hemorragias y poner en peligro la vida de la madre. Un embarazo ectópico no evoluciona al nacimiento de un bebé vivo.
Signos y síntomas
pueden incluir ausencia del período menstrual, sensibilidad o molestias en las mamas, náuseas, vómitos, fatiga, o incremento de la frecuencia de micción (orinar más que de costumbre).
Los primeros signos de advertencia de un embarazo ectópico suelen ser el dolor o el sangrado vaginal. Puede haber dolor en la pelvis, el abdomen o incluso en los hombros o el cuello (si la sangre procedente de un embarazo ectópico roto se acumula e irrita ciertos nervios). El dolor puede ser de leve y sordo a intenso y agudo. Se puede sentir en un solo lado de la pelvis o en toda la pelvis en su conjunto.
Cualquiera de estos síntomas también puede aparecer en un embarazo ectópico:
Un embarazo ectópico suele ocurrir cuando un óvulo fecundado no puede desplazarse con suficiente rapidez a lo largo de las trompas de Falopio hasta llegar al útero. Es posible que una infección o una inflamación de las trompas de Falopio obstruya parcial o totalmente su avance. La enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), que puede estar provocada por una infección por gonorrea o clamidia, es una de las principales causas de la obstrucción de las trompas de Falopio.
Esta obstrucción también se puede deber a la endometriosis (cuando las células que normalmente recubren el interior del útero se implantan y crecen en otras partes del cuerpo) o al tejido cicatrizal procedente de operaciones previas en el abdomen o en las trompas de Falopio. Más raramente, una anomalía congénita puede alterar la forma de las trompas de Falopio e impedir el avance del óvulo.
En primer lugar, hay que saber que algunas vacunas están contraindicadas durante el embarazo y que si se administran en mujeres en edad fértil, se debe recomendar que no se embaracen hasta que no pase un mes de la vacunación.
Están contraindicadas todas las vacunas que contengan microorganismos atenuados, por el daño que pueden causar tanto al embrión (denominado así hasta la semana 12) como al feto (a partir de la semana 12). Estas vacunas son:
Después de la administración de cualquiera de estas vacunas, se aconseja esperar un mes antes de embarazarse. La administración accidental de estas vacunas no justifica legalmente la interrupción del embarazo.
La aplicación de alguna de estas vacunas a hijos o a la pareja de la embarazada, no implica ninguna precaución especial. Estas vacunas pueden ponerse tras el parto, ya que no contraindican la lactancia.
Las vacunas que no han demostrado riesgo en el embarazo, son las denominadas vacunas inactivadas.
En general, conviene evitar la administración de vacunas en el primer trimestre del embarazo, ya que es cuando se están formando los órganos del embrión. La utilización de vacunas en este primer trimestre requiere una evaluación personal de cada caso, teniendo en cuenta los riesgos de la enfermedad frente a los beneficios de la vacuna.
Las dos vacunas que pueden administrarse con seguridad en el primer trimestre son:
Protege a la madre y al recién nacido. Se debería vacunar a todas las gestantes si la última vacunación antitetánica con toxoide tetánico la recibieron hace más de 10 años. En estos casos con una dosis única de recuerdo es suficiente.
En el caso de que la embarazada se haga un herida con un hierro oxidado y la vacunación haya sido hace más de 5 años, deberá volverse a vacunar con una dosis única de recuerdo.
Si nunca se ha vacunado y presenta una herida de riesgo, deberá vacunarse con tres dosis de inmunoglobulina antitetánica.
Todas las vacunas antigripales disponibles en nuestro país son vacunas inactivadas hechas a base de proteínas, y por tanto indicadas en el embarazo.
Se pueden administrar en cualquier trimestre de la gestación y en la embarazada está especialmente indicada, ya que la gripe puede ser una enfermedad más grave que en la mujer no embarazada, sobre todo en el segundo y tercer trimestre.
La vacuna también protege al recién nacido los primeros meses de vida.
Puede vacunarse también de la gripe después del parto, ya que no se contraindica la lactancia.
Hoy se recomienda que todas las embarazadas se vacunen entre la semana 27 y 36 de gestación, aunque se hubiesen vacunado en la infancia. El objetivo es que el bebé no contraiga esta enfermedad en los primeros tres meses de vida, periodo en el cual aún no se le ha inmunizado contra esta patología, que, por otra parte, puede ser muy grave en los recién nacidos. Con esta vacuna se protege a la madre y al feto, ya que pasa sus defensas a través de la placenta.
Vacuna autorizada en España en niñas de más de 9 años y en mujeres para prevenir el cáncer de cuello de útero. Esta vacuna está elaborada con partículas recombinantes, y por tanto, su administración durante el embarazo no ha mostrado problemas.
De todas formas, los estudios aún son insuficientes y se recomienda posponer la vacuna hasta después del parto ya que ésta no contraindica la lactancia materna.
Lo importante es que toda mujer que deseé quedarse embarazada, planifique su embarazo y actualice su calendario vacunal antes de embarazarse. Para ello, deberá acudir a su centro de salud donde dispondrán de los datos de su calendario vacunal. Si no se dispone de esos datos, mediante un análisis de sangre podrán comprobarse las infecciones que ya ha pasado o que ha sido vacunada. De esta forma, se podrían prevenir algunas alteraciones fetales.
FUENTE: https://www.natalben.com/enfermedades-embarazo/vacunas-y-embarazo
Santo Domingo Norte.- El Hospital Materno Dr. Reynaldo Almánzar (HMRA) fue reconocido por el Proyecto ASSIST-Zika de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), por su contribución al Mejoramiento de la Calidad Materno Infantil en el contexto del zika durante el período 2016-2019.
El doctor Rafael Draper, director del HMRA, agradeció la distinción y dijo que continuarán los esfuerzos en equipo para que el establecimiento de salud mantenga la calidad y el buen servicio que ofrece a las usuarias.
Desde el 2016, el Proyecto ASSIST-Zika busca apoyar al sistema de salud de la República Dominicana para dar respuesta al Zika mediante la implementación de un modelo de mejoramiento de la calidad de atención, con un enfoque mujeres en edad reproductiva, embarazadas y recién nacidos afectados por microcefalia y/o Síndrome Congénito asociado al Zika.
En el acto fueron reconocidas las doctoras Yorka Arias, Marisela González, Johanna Gómez, la psicóloga Andrea Bethancourt y las enfermeras Yasmín Jiménez, Altagracia Jardines y Luisa Martínez.
Por decisión conjunta del Ministerio de Salud Pública y del Servicio Nacional de Salud (SNS) se instruyó al Proyecto ASSIST-Zika a implementar sus acciones en 17 hospitales gestionados por las regiones 0, I, II, IV y VI a nivel nacional.
El reconocimiento fue entregado durante el cierre oficial del Proyecto ASSIST-Zika en la región 0, realizado en el Hotel Catalonia con la participación de otros centros de salud.
Las infecciones del tracto urinario son las complicaciones más frecuentes del embarazo llegando a afectar entre el 5 y el 10% de todas las gestaciones.
La alta prevalencia de las infecciones de orina durante la gestación se debe a los cambios físicos y funcionales que se producen durante el embarazo en las vías urinarias: aumenta el volumen de la vejiga, disminuye el tono vesical y uretral, aumenta el pH de la orina, existe un enlentecimiento en la evacuación urinaria, aumenta el reflujo vésicoureteral y aumenta la secreción urinaria de glucosa y estrógenos. Todos estos factores contribuyen a que la mujer embarazada sea mucho más susceptible a las infecciones de orina que las que no lo están. El causante del 85% de las infecciones de orina es una bacteria llamada Escherichia coli.
La clasificación de la infección urinaria durante el embarazo las divide en tres tipos: Bacteriuria asintomática, Cistitis y Pielonefritis aguda
Es la existencia de bacterias en la orina sin que la gestante note ningún síntoma.
Es una infección de orina primaria que no se desarrolla a partir de una bacteriuria asintomática previa.
Es el tipo de infección de orina más grave durante el embarazo, ya que se trata de una infección de orina de las vías excretoras urinarias altas y del parénquima renal.
Como conclusiones, es importante recordar que una infección urinaria en el embarazo conlleva un mayor riesgo de parto prematuro, de recién nacidos de bajo peso y un aumento de la mortalidad perinatal. A toda gestante deberá realizarse un urocultivo en la primera visita del embarazo, ya que el tratamiento correcto de la bacteriuria asintomática elimina casi todas las complicaciones maternas y fetales.
FUENTE: https://www.natalben.com/enfermedades-relacionadas-con-el-embarazo/infeccion-orina
Santo Domingo Norte.- La Dirección del Hospital Materno Dr. Reynaldo Almánzar (HMRA) se comprometió a contratar el personal médico que brinda servicio prestado, tras un acuerdo con el presidente del Colegio Médico Dominicano (CMD) en Santo Domingo Norte, Alex Rodríguez.
Además de contratar el personal que brinda servicio prestado, el director del HMRA, doctor Rafael Draper, junto a su equipo de trabajo, se comprometió a estandarizar los salarios a los médicos especialistas, a los médicos generales y sonografistas.
La dirección del centro de salud arribó a este acuerdo para garantizar la satisfacción de los usuarios internos y atender demandas que permitan mantener la acostumbrada calidad del servicio que brinda el HMRA.
“Comprendemos las demandas de los médicos, pero hay que entender que existen factores externos que impiden la pronta satisfacción de algunos reclamos y en ese sentido apelo a su comprensión porque nuestro presupuesto depende de otras instituciones”, manifestó el director en una reunión que sostuvo con el personal médico del centro.
“Para el Hospital Materno Dr. Reynaldo Almánzar es importante mantener la armonía y el buen clima laboral porque es una institución que no solo se preocupa por el bienestar de las usuarias que viene en busca de servicios, sino también del personal que los presta”, puntualizó.
El hecho de donar sangre siempre ha sido seguro y muy recomendable para salvar la vida de muchas personas. Con esta acción, no existe ninguna probabilidad de riesgo porque el cuerpo humano se recupera rápidamente del plasma que ha donado. Concretamente, en 24 horas el volumen de sangre que ha perdido, en 72 horas el de plaquetas y, tras dos meses, el de hematíes.
Por el contrario, en las embarazadas no sucede lo mismo, no pueden donar ni en la gestación, ni en los seis meses posteriores al parto. Incluso, en los partos de cesárea la prohibición dura hasta un año. Para entender los motivos, es necesario saber que la mujer, en estado de gestación, tiene dos vidas en una y que, por lo tanto, la vida del futuro bebé es lo primero.
En una donación de sangre se pude originar un agotamiento del hierro del cuerpo y, como consecuencia, la madre puede desarrollar una anemia que afecte al suministro de hierro al feto. Este problema puede llegar a ser muy grave, porque se le suma una gran pérdida del volumen de la sangre y, con ello, la pérdida de eritrocitos. Como consecuencia, nace una pérdida de oxígeno en sangre que afecta negativamente a la nutrición del feto. Además, presentar anemia en el embarazo de por sí es grave y, por este motivo, es muy común que los médicos receten suplementos vitamínicos de hierro.
FUENTE: https://www.todopapas.com/embarazo/salud-embarazo/puede-una-embarazada-donar-sangre-7548
El hecho de que las padres de un infante sean portadores de gen del albinismo, puede generar que tengan un niño con posibilidades de ser albino. El examen que detecta el albinismo antes de que ocurra el nacimiento es la amniocentesis.
Estadísticas indican que de 20 mil personas sólo uno nace albino. Las características de los niños con este gen es que sus ojos serán azules, violetas, rojos o castaños, al tiempo que podrán tener problemas de baja visión que al cabo de los años puede ocasionar ceguera.
En cuanto a su dermis, deben protegerla al máximo, evitando tomar sol sin el uso de cremas protectoras solares. En menor proporción existe un tipo de albinismo que es parcial y se manifiesta con mechones parciales de pelo blanco, problemas de pigmentación en la piel o afección ocular.
En el embarazo el requerimiento de hierro aumenta debido a las necesidades de desarrollo del feto y de la placenta. También por el aumento de glóbulos rojos de la embarazada, que poseen hierro en su molécula. Por ello, si el aporte no es suficiente, se puede producir la anemia en la embarazada.
Los expertos destacan que se pueden satisfacer parte de las demandas de hierro con los depósitos que hay en el organismo o con un incremento del hierro en la dieta. Sin embargo, “cuando los depósitos están bajos o son inexistentes y no se ingiere la cantidad necesaria en la dieta, puede ser necesario tratamiento”.
Es importante tratarse si el aporte no es suficiente, ya que el recién nacido se puede ver afectado por un bajo peso al nacer y la posibilidad de parto prematuro.
Aun así, existen diferentes tipos de anemia que afectan a la embarazada, no todos igual de problemáticos. Olcina menciona los siguientes:
Para reconocer el problema es importante que la embarazada conozca los síntomas. Hay que tener en cuenta que “la anemia suele ser inespecífica y varía dependiendo del proceso, según sea leve, moderado o intenso”. Pero la matrona menciona los principales síntomas que pueden alertar a la mujer:
• Piel más pálida que de costumbre.
• Pérdida abundante de cabello.
• Uñas frágiles que se quiebran con facilidad.
• Inapetencia.
• Cansancio excesivo o injustificado.
• Debilidad.
• Apatía.
• Mareos o vértigos.
• Aumento de la frecuencia cardiaca (taquicardia).
• Episodios de ansiedad.
Para evitar estos problemas, la matrona considera que las mujeres deben ser asesoradas sobre la dieta en el embarazo. Han de conocer cuáles son los principales alimentos ricos en hierro y los factores que pueden inhibir o promover su absorción.
Aquellos alimentos más ricos en hierro son:
Aun así, Olcina recuerda que cuando existe anemia “los cambios en la dieta por sí solos no son suficientes para corregirla y los suplementos de hierro son necesarios”.
Si la mujer no tiene riesgo de anemia y tiene unas reservas de hierro adecuadas, el Ministerio de Sanidad solo recomienda suplementos de dosis bajas de hierro oral durante la segunda mitad del embarazo. Se tomarían en forma de polivitamínicos ricos en ácido fólico y vitamina B12.
En cambio, mujeres que tengan déficit de este mineral deben aumentar el aporte cuanto antes. La dosis diaria recomendada durante el embarazo es de 150 miligramos de sulfato ferrosos, o 300 miligramos de gluconato ferroso. Estas dosis pueden variar en función de cada caso, siendo estas cantidades las indicadas para el consumo sin efectos perjudiciales para el feto.
Lo ideal es seguir las indicaciones del médico, que debe llevar un control, ya que “los suplementos de hierro tienen efectos secundarios, como la intolerancia gástrica”.
Olcina sugiere tomar los suplementos en ayunas o entre comidas para favorecer su absorción. “No deberían tomarse con té, leche o café”, recomienda.
Para el Hospital Materno Dr. Reynaldo Almánzar (HMRA), la atención a sus usuarios es más que la cura de una enfermedad, es por esta razón que impartió a sus colaboradores la charla “Humanización en los servicios de salud”, con el objetivo de orientarlos sobre una asistencia basada en valores humanos y éticos.
La charla fue impartida por el doctor Larry Gómez, gerente de Salud Mental del HMRA, quien expuso a los presentes la importancia que simboliza ofrecer un sistema sanitario humanizado, pensado y concebido en favor de las personas.
“Desde el primer acercamiento con el paciente, se debe implementar una comunicación cálida, un trato personalizado y afectuoso, cuidando el lenguaje oral y gestual”, manifestó el doctor Gómez.
Durante el encuentro se destacó el valor de un trato humano, al considerar que una persona asistida con cariño será un paciente satisfecho y eso le ayudará a mejorar su estado de salud general. También se habló de los rasgos y retos de esta cualidad, el respeto a la dignidad humana y los cuidados planificados.
El encuentro, que se efectuó en el salón de conferencias Víctor Cordero Cordero del centro materno, se desarrolló con la finalidad de colaborar con el Ministerio de Salud Pública, en su interés de sensibilizar a la población, sobre a todos los empleados de salud, respecto al trato adecuado a las usuarias y pacientes al momento de buscar algún servicio médico.